No todas las empresas necesitan el mismo nivel de complejidad para proteger sus comunicaciones. En ciberseguridad, tan importante como contar con una buena solución es que esa solución esté bien ajustada a la realidad técnica, operativa y económica de cada cliente.
Descubre más en nuestro Academy
Esta fue una de las ideas abordadas por el equipo de I+D de Sarenet en una de sus reuniones internas, en la que se presentó un proyecto orientado a desarrollar una alternativa de firewall virtual compartido sobre MikroTik. El objetivo: ofrecer una solución más flexible, controlable y adaptada para aquellos escenarios en los que un firewall avanzado puede resultar excesivo para las necesidades concretas de una red.
Qué hace realmente un firewall o cortafuegos
Un firewall o cortafuegos actúa como un sistema de control de acceso dentro de una red. Decide qué comunicaciones están permitidas y cuáles deben bloquearse, aplicando reglas de seguridad sobre aspectos como direcciones IP, puertos o protocolos.
Dicho de forma sencilla, no solo controla quién entra y quién sale, sino también por dónde circula el tráfico y bajo qué condiciones. En el caso explicado por el equipo de I+D de Sarenet, el firewall no se plantea como un elemento pasivo que únicamente deja pasar o bloquea tráfico, sino como un componente capaz de tomar decisiones sobre el destino y el encaminamiento de cada comunicación.
Esta capacidad es especialmente relevante cuando se trabaja con redes compartidas por varios clientes, ya que cada uno debe mantener sus propias reglas y su propio comportamiento de red sin interferir en el resto.
El reto: seguridad, aislamiento y eficiencia
A la hora de desplegar un firewall, existen diferentes enfoques. Una posibilidad es utilizar un equipo dedicado para cada cliente. Este modelo aporta aislamiento, seguridad y control, pero implica un mayor coste y una gestión más compleja de infraestructura.
Otra alternativa consiste en utilizar un firewall compartido entre varios clientes. Esta opción puede ser más eficiente desde el punto de vista económico y operativo, pero exige una configuración muy cuidada para mantener a cada cliente correctamente aislado.
En la reunión se explicó también la posibilidad de dividir un firewall físico en varios firewalls virtuales independientes. Este enfoque permite que cada cliente disponga de su propio entorno lógico, con reglas propias, dentro de una infraestructura común.
Hasta ahora, Sarenet venía utilizando una solución basada en VDOM de Fortinet para este tipo de escenarios. Sin embargo, el equipo de I+D identificó varias limitaciones: dependencia del fabricante, coste de licencias, límites en el número de firewalls virtuales disponibles por equipo y una complejidad que no todos los clientes necesitan.

Por qué buscar una alternativa sobre MikroTik
El punto de partida del proyecto fue una necesidad clara: algunos clientes solo requieren un firewall básico, con reglas sencillas y una gestión ajustada a su caso concreto. Para ellos, una solución más compleja puede resultar innecesaria y económicamente poco adecuada.
Por este motivo, el equipo de I+D de Sarenet trabajó en una alternativa desarrollada internamente sobre MikroTik. Según se explicó en la reunión, MikroTik no ofrece de forma nativa el mismo producto que se venía utilizando, por lo que el trabajo consistió en encontrar una configuración capaz de simular ese comportamiento de firewall virtual compartido.
Este enfoque encaja con una forma de trabajo basada en el control técnico de la solución. Al desarrollarla internamente, Sarenet puede adaptar la configuración a sus necesidades, evolucionarla con mayor libertad y reducir la dependencia de licencias o funcionalidades cerradas de terceros.
Descubre más en nuestro Academy
Un firewall compartido, pero con reglas aisladas por cliente
La clave del proyecto está en que varios clientes puedan compartir un mismo rúter físico de MikroTik, sin que eso implique mezclar sus reglas ni su tráfico.
La idea es que cada cliente disponga de su propio “mini firewall” dentro de un firewall compartido. Cuando un cliente envía tráfico, ese tráfico se dirige únicamente a su entorno lógico. Allí se aplican sus reglas de firewall y sus reglas de encaminamiento.
Esto permite decidir, por ejemplo, si una comunicación debe bloquearse o permitirse. Si se permite, el sistema aplica después las reglas de rutado correspondientes a ese cliente para determinar hacia dónde debe enviarse el paquete.
El valor de este enfoque está en mantener el aislamiento dentro de una infraestructura común. Cada cliente conserva su propia lógica de seguridad y encaminamiento, mientras Sarenet puede gestionar la solución de forma más eficiente.

Automatización para reducir complejidad y errores
Una parte importante del proyecto es la automatización. El equipo de I+D explicó que se ha desarrollado un panel de administración web desde el que se pueden gestionar los firewalls de cada cliente: añadir reglas, eliminarlas, ordenar prioridades o trabajar con listas de direcciones IP.
Este panel no actúa de forma aislada. Se conecta con ConfigWeb o ConfigBot, una API encargada de transformar los parámetros introducidos en comandos de configuración. Después, esos comandos se aplican de forma controlada sobre el firewall físico.
Este proceso evita que las configuraciones tengan que realizarse manualmente sobre cada equipo. También permite mantener un mayor control sobre los cambios, reducir errores operativos y facilitar la gestión de reglas en entornos compartidos.
Una solución pensada para evolucionar
Durante la reunión también se señaló que la interfaz actual tiene un carácter transitorio. La idea es que esta funcionalidad pueda acabar integrándose en la Ventana de Cliente, de forma que el cliente pueda consultar o gestionar sus reglas de manera más sencilla.
Este punto es importante porque conecta el proyecto con una filosofía más amplia: acercar la gestión técnica al cliente sin trasladarle complejidad innecesaria. Si una empresa puede administrar ciertas reglas de forma clara y controlada, gana autonomía sin perder el respaldo técnico de Sarenet.
Seguridad adaptada, no sobredimensionada
El proyecto presentado por el equipo de I+D de Sarenet responde a una necesidad muy habitual en entornos empresariales: encontrar el equilibrio entre seguridad, coste, control y facilidad de gestión.
Un firewall avanzado puede ser imprescindible en muchos escenarios, pero no todas las empresas necesitan la misma arquitectura ni el mismo nivel de complejidad. Para determinados clientes, una solución más ligera, bien aislada y correctamente automatizada puede aportar el nivel de protección necesario con una gestión más ajustada.
Esta línea de trabajo muestra cómo la innovación técnica no siempre consiste en añadir más capas, más herramientas o más funcionalidades. A veces, innovar significa diseñar una solución más precisa: una que proteja lo que debe proteger, se adapte mejor al cliente y permita que la infraestructura evolucione de forma sostenible.




Enviar una respuesta
No hay comentarios