Cuando hablamos de plataformas modulares, conectividad con distintos sistemas o visualización de información útil en tiempo real, todo suena muy bien… en teoría.
Solicita una propuesta personalizada
Pero muchas organizaciones se frenan justo ahí: piensan que adoptar algo nuevo significa semanas de formación, cambios profundos en la infraestructura o poner en riesgo lo que ya tienen en marcha.
DESPACE rompe con ese planteamiento. Está diseñada para ayudarte a crear entornos digitales funcionales, conectados y visuales alrededor de tus espacios de datos, de forma progresiva y sin frenar tu operación diaria. Aquí te contamos cómo empezar sin líos técnicos ni procesos eternos.
1.- Empieza por algo concreto (y útil)
No hace falta tener una estrategia cerrada a seis meses vista. Con DESPACE, puedes comenzar por un caso de uso puntual que tenga impacto: por ejemplo, consultar datos públicos relevantes a través de un conector cliente, o compartir información de una base de datos concreta mediante un conector proveedor.
Lo importante es identificar una necesidad real y empezar desde ahí. Puede ser algo que ya haces manualmente o una fuente que consultes con frecuencia y que tendría sentido integrar en un espacio de datos más estructurado.
Desde ese primer bloque funcional, puedes ir construyendo sin rehacer lo anterior ni depender de desarrollos complejos.
2.- Conecta tus fuentes
Su función es desplegar componentes configurados previamente, como conectores cliente o proveedor, que permiten enlazarte con espacios de datos existentes o compartir información desde los tuyos.
Una vez desplegados, puedes utilizarlos para extraer o integrar información en tus propios sistemas (IANUS, de Purple Blob, es una forma perfecta para dar este paso con seguridad y control) y así integrarlos como bloques funcionales en tu espacio de datos.
3.- Ajusta sobre la marcha y escala sin rehacer nada
Una vez configuras tu espacio, puedes validar rápidamente si los bloques cumplen con lo que necesitas. En lugar de ir ajustando detalles de forma indefinida, el enfoque se centra en comprobar que cada componente hace su función. Cuando esto se cumple, es fácil compartir el entorno con otros, escalarlo o reutilizarlo en nuevos contextos.
Si más adelante quieres ampliar funcionalidades o aplicar el mismo modelo en otro equipo, puedes aprovechar lo ya construido. Los bloques configurados pueden replicarse, lo que facilita crecer sin partir de cero.
Y si en ese proceso necesitas acceder a datos nuevos, puedes explorar lo que otros publican en el marketplace de espacios de datos y conectarte directamente a través del conector cliente.
DESPACE está hecho para avanzar, no para complicarte
Mientras otras plataformas requieren largos desarrollos, validaciones e integraciones internas, con DESPACE puedes empezar en días con lo que ya tienes. Es una forma de crear soluciones funcionales que se ajusten a tu operación real, no a la teoría.
Si estás buscando una forma práctica de usar mejor tus datos sin reinventar la rueda, tal vez este sea el momento de construir tu primer espacio con DESPACE.




Enviar una respuesta
No hay comentarios