El Internet de las Cosas (IoT) ha posibilitado un gran ahorro de tiempo y reducción…
La integración de sistemas industriales con dispositivos conectados está transformando la actividad de muchas empresas. La convergencia entre la tecnología operacional (OT) y el Internet de las Cosas (IoT) permite mejorar la supervisión de los procesos y aprovechar la información generada por los equipos. Sin embargo, esta conectividad también amplía la superficie de ataque de las infraestructuras industriales.
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Muchas instalaciones siguen utilizando sistemas heredados que fueron diseñados para funcionar de forma aislada, sin contemplar las amenazas de ciberseguridad actuales. Su conexión con otros dispositivos y redes introduce riesgos que pueden afectar a la disponibilidad de los sistemas de producción.
En este escenario, la ciberseguridad industrial deja de limitarse a la protección de los equipos y pasa a ser una cuestión de continuidad de negocio y resiliencia operativa.
Uno de los mayores desafíos de la convergencia entre OT e IoT es la protección de infraestructuras que no siempre pueden actualizarse. En determinados entornos industriales, aplicar un parche de seguridad puede resultar inviable por las características del equipo o por las consecuencias que tendría sobre su funcionamiento.
El informe State of Critical Infrastructure Cybersecurity, de Palo Alto Networks, refleja esta situación: el 42 % de las organizaciones considera que los activos OT heredados que no pueden parchearse representan su principal riesgo de ciberseguridad.
A esta limitación se suma la falta de visibilidad sobre los dispositivos conectados. Según el mismo informe, el 68 % de las organizaciones no dispone de información completa en tiempo real sobre los activos presentes en sus redes OT.
Esta falta de conocimiento dificulta identificar vulnerabilidades y determinar qué sistemas necesitan mayor protección. Por ello, conocer los activos conectados y sus dependencias es un primer paso para establecer prioridades de seguridad.
La protección de estos entornos también depende de cómo se gestionan las conexiones de las personas que necesitan acceder a ellos. Empleados, colaboradores y proveedores pueden disponer de permisos para realizar tareas de supervisión, mantenimiento o soporte sobre los sistemas de producción.
Por eso, es importante hacer hincapié en la necesidad de revisar los accesos de empleados, colaboradores y proveedores. Una cuenta mal gestionada, un permiso heredado o una conexión externa sin control puede facilitar una intrusión.
El riesgo aparece cuando las cuentas conservan privilegios que ya no necesitan o cuando las conexiones externas carecen de las restricciones adecuadas. En una instalación industrial, estas situaciones pueden facilitar accesos no autorizados a sistemas que intervienen directamente en la actividad productiva.
Para abordar este problema, Sarenet combina la revisión de usuarios y privilegios con políticas de acceso adaptadas a cada organización. El objetivo es ajustar los permisos a las necesidades reales de quienes utilizan los sistemas y reducir la exposición derivada de una gestión inadecuada.
En una instalación industrial, esta recomendación resulta especialmente relevante para los terceros que necesitan conectarse a los sistemas de producción.
La evolución de las amenazas confirma la necesidad de revisar cómo se protegen los entornos industriales conectados. La Agencia de Ciberseguridad de la Unión Europea (ENISA) advierte, en sus informes sobre el panorama de amenazas, de que las dependencias digitales y la creciente conectividad están ampliando las posibilidades de ataque.
Esta situación exige adaptar las medidas de protección y monitorización a las características de cada infraestructura, teniendo en cuenta los sistemas existentes, las conexiones externas y las necesidades de disponibilidad de la organización.
La prioridad no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas de seguridad, sino en identificar los riesgos que pueden comprometer la actividad y establecer controles proporcionados.
La convergencia entre OT e IoT seguirá ofreciendo oportunidades para mejorar los procesos industriales. Aprovecharlas requiere integrar la ciberseguridad en las decisiones de conectividad y operación, con un criterio claro: reducir la exposición a las amenazas sin comprometer la continuidad de los procesos productivos.
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Este post se ha redactado a partir de la entrevista de Computer World a Aitor Jerez, director comercial de Sarenet.
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